Antes de mirar hacia afuera, y proyectar hacia afuera y a futuro, debemos mirar intensamente hacia dentro de nosotros mismos. Cuando ponemos nuestras ilusiones y perspectivas en el otro, seguramente nos vamos a frustrar, lastimar y lo peor, quedar estancados o retrasados. El tomar consciencia de que somos nosotros mismo nuestro punto de apoyo dentro de este universo infinito de posibilidades, nos lleva a una mayor claridad, a una mayor libertad de acción, y a una mayor realización. Cuando logramos estar bien con nosotros, bien con nuestra presencia y a veces soledad, cuando nos sentimos parte de un todo, ya no nos hace falta apoyarnos en el otro. Entonces al otro, solo lo disfrutamos, aceptamos y compartimos, con sus tiempos, limitaciones y sueños propios. No podemos cambiar al otro, solo podemos trabajar en cambios en nosotros mismos para acercarnos a los demás con mas entrega y libertad. El proceso de iluminación pasa primero por la disposición de hacernos cargo de nosotros mismo...
Por aquel sendero iba Ángel iba por el sendero Sin tiempo… sin edad… sin zapatos… sin camisa sin dolor, sin agonía sin fe… sin alegría ¿donde llevaba el sendero? Angel no lo sabía Interrogación no conocía Estaciones no afectaban Siempre allí en el hueco de aquel roble dormía Veía a tantos pasar por aquel sendero tan suyo reyes y reinas pasaron Plebeyos y esclavos también niños y madres pasaron perros con dueño perros sin dueño por aquel sendero pasaban con todos ellos iba Angel sin dolor ni agonía sin fe… sin alegría… Infinito en su ser Soledad era su hacer. Rose Mary 08/01/2018 https://escriboysano.com/
Bien… retomando el tema, si tomamos el mundo como la Gran Escuela, entonces siempre somos alumnos y discípulos. Pero acá, debemos no equivocarnos: ya nos somos niños, ni estamos en un sistema radical y caduco de enseñanza. Somos nosotros quien debemos elegir nuestro propio programa de aprendiz. Desarrollar la capacidad de pensar por uno mismo (tarea a veces complicada y difícil) saber separar de lo que se estudia lo que sirve, y lo que no para nuestras vidas. Saber de facto cuales son nuestros intereses y dones. Somos únicos y singulares con características propias y dones propios. No hay recetas seguras de éxito ni de felicidad. Somos simplemente seres humanos, inquietos buscadores de la perfección. No podemos evadir el dolor, ni los inconvenientes, ni la realidad en que interactuamos con los demás pares. Lo que si podemos es hacernos mas fuertes, hacernos cargo de nosotros mismos sin dar el poder a los demás de cómo vivimos o como nos sentimos. Vigilar y cambiar nuestra manera de pen...
Comentarios
Publicar un comentario