Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como paz

La Habitación

Imagen
      Suave y solitario, sigiloso pero sabio; el silencio escucha las palabras que no dicen nuestros labios...       Entró en la habitación y se sintió solo, no había allí nadie más que él. Entonces cerró las "puertas de la percepción" y su ego hizo el resto...      El enfrentamiento verbal duró tan poco, pero fue tan intenso que esos diez, veinte minutos parecían haber sido años. Al menos a juzgar por la gravedad de las palabras, que llevaban años esperando a salir por las dos partes. El rencor se hizo fuerte en el ambiente y se instaló la ira, se dijeron cosas aquel día que nunca debieron  ver la luz, nunca unos labios debieron expirar tales barbaridades. Pues solo unos minutos después, el arrepentimiento entró tímido, pero entró a escena. Entonces el silencio apareció como respuesta; la tormenta, la calma. Creyó ver en sus ojos la misma verdad que en los ojos opuestos, pero los semblantes permanecían...

Guerrero de Luz

En el intervalo del combate, el guerrero descansa. Muchas veces pasa días sin hacer nada, porque su corazón se lo exige; pero su intuición permanece alerta. Él no comete el pecado capital de la Pereza, porque sabe adónde puede conducir ésta: a la sensación tibia de las tardes de domingo, cuando el tiempo pasa... y nada más. El guerrero llama a esto "paz de cementerio". Se acuerda de un fragmento del Apocalipsis: "Te maldigo porque no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero como eres tibio, yo te vomitaré de mi boca". Un guerrero descansa y ríe. Pero está siempre atento.